En días recientes se dieron a conocer los pronósticos económicos de varias instituciones internacionales para América Latina en el 2024, y son bastante mediocres, por no decir deprimentes.

Antes de decirles por qué no me causan mucha sorpresa estas predicciones, examinemos los datos. Según el Banco Mundial, América Latina será nuevamente este año la región que menos crecerá en el mundo emergente.

La economía latinoamericana crecerá un 2.3% en 2024, en comparación con el 5.6% del sur de Asia, el 4.5% de Asia Pacífico, el 3.5% de Oriente Medio y el norte de África y el 3.8% de África subsahariana, según el Banco Mundial.

La Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), a su vez, dice que la economía regional crecerá solo un 1.9% este año, por debajo de su crecimiento del 2.2% del año pasado.