Las empresas que ofrecen planes de “compre ahora y pague después” deben brindarles a los consumidores los mismos derechos y protecciones legales que los prestamistas de tarjetas de crédito, indicó recientemente la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos en una nueva regulación.

Eso incluye el derecho a exigir un reembolso e impugnar transacciones. Hace dos años, la agencia inició una investigación del sector de los préstamos a corto plazo y emitió la norma en respuesta a las continuas quejas de los consumidores, explicó.

Esto es lo que necesita saber:

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA NUEVA REGULACIÓN?

Los préstamos para comprar ahora y pagar después suelen ser promocionados bajo la consigna de que carecen de interés o tienen un interés bajo, y les permiten a los consumidores distribuir los pagos de las compras a lo largo de varias semanas o meses.

Se le dice al consumidor que con ellos podrá comprar productos y servicios costosos y pagarlos a lo largo del tiempo, y el servicio generalmente se ofrece al momento de pagar las compras en línea. Con frecuencia son utilizados para artículos caros, como muebles, ropa y boletos de avión.

En un informe, la CFPB (siglas en inglés de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor) encontró que más del 13% de las transacciones de “comprar ahora y pagar después” implicaban una devolución o disputa y, en 2021, diversos clientes impugnaron o devolvieron 1.800 millones de dólares en transacciones a las cinco empresas examinadas.

“Independientemente de si un comprador pasa una tarjeta de crédito o utiliza el ‘compre ahora y pague después’, tiene derecho a importantes protecciones al consumidor según las leyes y regulaciones de larga data que ya están en los libros”, dijo en un comunicado Rohit Chopra, director de la CFPB.

¿CÓMO RESPONDE EL SECTOR A ESTA REGULACIÓN?

Dos importantes actores de los planes de “compre ahora y pague después” —Affirm y Klarna— dicen que recibieron bien la regulación.

“Nos alienta que la CFPB esté promoviendo estándares uniformes en el sector, muchos de los cuales ya reflejan cómo opera Affirm, con el fin de brindar mayores opciones y transparencia a los consumidores”, dijo un portavoz de la empresa en un comunicado.

Affirm ofrece actualmente “asistencia para la resolución de disputas y errores”, agregó el vocero.Un portavoz de Klarna dijo que la compañía también ya investiga las impugnaciones de los consumidores y cubre los reembolsos relacionados con ellas.

El anuncio de la agencia es un “paso importante hacia adelante” en la regulación del sector del “compre ahora y pague después”, dijo Klarna en un comunicado. Indicó que “desde hace muchos años” había pedido que hubiera supervisión regulatoria.

Si bien algunos en el sector han optado por operar voluntariamente con el estándar ahora exigido por la nueva regulación de la CFPB, todavía existen diferencias significativas entre los préstamos con tarjeta de crédito y los préstamos para comprar ahora y pagar después. Por ejemplo, no todos los prestamistas de “compre ahora y pague después” reportan sus préstamos a las tres principales agencias de reportes de crédito.

Algunos analistas han dicho que esto puede llevar a los consumidores a excederse demasiado o a asumir más deuda de la que pueden manejar o pagar.

¿QUÉ DERECHOS TIENEN LOS CONSUMIDORES?

La CFPB dijo que los prestamistas de “compre ahora y pague después” deben otorgar muchos de los mismos derechos y protecciones que los proveedores de tarjetas de crédito clásicas.

“De manera importante, esto cubre los derechos de impugnación y reembolso”, dijo la agencia.La agencia aclaró que, con su nueva regulación, los prestamistas de “compre ahora y pague después” deben:— Investigar disputas.

Los prestamistas también deben suspender los requisitos de pago durante la investigación y, en ocasiones, emitir créditos.— Reembolsar los productos devueltos o servicios cancelados.

Los prestamistas de “compre ahora y pague después” deben acreditar los reembolsos en las cuentas de los consumidores.— Proporcionar estados de cuenta.

Los consumidores deben recibir estados periódicos del dinero adeudado similares a los que reciben para las cuentas de tarjetas de crédito clásicas.

“El no proveer protección en caso de impugnaciones puede crear un caos para los consumidores cuando devuelven su mercancía o encuentran otras dificultades de facturación”, señaló la CFPB.