Estados Unidos ha celebrado este viernes los gestos de Israel para permitir la entrada de más ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, pero ha dejado claro que eso no basta y exige avances en las próximas negociaciones de El Cairo para lograr un alto el fuego a cambio de la liberación de rehenes israelíes.

El ultimátum que el presidente de EE.UU., Joe Biden, dio ayer al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, parece estar funcionando. Por primera vez, el líder estadounidense puso condiciones al apoyo de su Gobierno a la guerra en Gaza y avisó que la política de Washington cambiaría si Israel no tomaba medidas «concretas» para mejorar la situación humanitaria.

«Les pedí que hicieran lo que están haciendo», dijo este viernes el mandatario al ser preguntado por periodistas en la Casa Blanca antes de subir a su helicóptero camino de Baltimore.

Horas después de la llamada telefónica, Israel hizo dos anuncios importantes: abrió más vías para que entre ayuda humanitaria en Gaza y destituyó a dos comandantes responsables del ataque del 1 de abril que acabó con la vida de siete cooperantes de World Central Kitchen (WCK), la ONG fundada por el chef español José Andrés.

Pasos en «la buena dirección»

Desde Bélgica, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, consideró que esas medidas de Israel son «pasos en la buena dirección», pero afirmó que lo que realmente importa serán los «resultados» y lo que «ocurre en los próximos días y en las próximas semanas».

Al mismo tiempo, Blinken dijo que quiere ver un «mejor sistema» para que la ayuda pueda ser entregada y distribuida de manera segura dentro de Gaza.

En Washington, John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca, fue más lejos durante unas declaraciones que hizo a la prensa e incidió, en varias ocasiones, en la necesidad de que haya progresos en las negociaciones que se celebrarán en El Cairo en los próximos días para lograr una tregua en Gaza.

«Damos la bienvenida a todos los pasos que se han dado. Lo que también queda es volver a la mesa de negociaciones en El Cairo para lograr un acuerdo que permita la liberación de los rehenes», subrayó Kirby.

Negociación para una tregua

Ese diálogo en El Cairo tendrá lugar después de que Biden instara a Netanyahu durante la llamada telefónica del jueves «a dar poder a sus negociadores para concluir un acuerdo sin demora y traer a los rehenes a casa», según el comunicado emitido posteriormente por la Casa Blanca.

Esa frase deja entrever que, en opinión de Washington, Netanyahu no ha dado suficiente poder a sus negociadores para alcanzar un acuerdo y muestra que a Estados Unidos se le está acabando la paciencia.

La propuesta actual que se está negociando podría resultar en un alto al fuego de seis semanas en la Franja de Gaza, así como la liberación de 40 de los rehenes en manos de Hamás y entre los que se incluirían soldados mujeres, hombres mayores de 50 años y otros varones con condiciones médicas graves.

A cambio, Israel liberaría 700 prisioneros palestinos, según se ha filtrado en medios estadounidenses e israelíes.

Estados Unidos, Egipto y Catar llevan meses mediando entre Israel y Hamás para conseguir un cese de la violencia que permita la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, donde más de 33.100 personas han muerto desde el inicio de la guerra en octubre y donde una treintena de menores ha fallecido por desnutrición aguda.

La próxima ronda de negociaciones tendrá lugar en El Cairo en los próximos días y, a ella, acudirán tanto el jefe del Mossad, Didi Barnea, como el de la CIA, Bill Burns, dijo a EFE una fuente de seguridad egipcia.