Año tras año, personas de todos los ámbitos de la vida se unen en el Día Internacional de los Trabajadores, el 1 de mayo para abogar por los derechos y la dignidad de los inmigrantes.

Estas marchas, que tienen lugar en ciudades de todo el mundo, sirven como un poderoso recordatorio de la fuerza que se encuentra en la diversidad y la importancia de defender a aquellos cuyas voces de otro modo podrían quedarse sin escuchar.

En el corazón de la Marcha del 1 de Mayo en Santa Ana, se encuentra un llamado a una reforma migratoria integral para reconocer la humanidad y las contribuciones de los inmigrantes. Esto incluye caminos hacia la ciudadanía para individuos indocumentados, protecciones para los trabajadores inmigrantes y el fin de políticas que separan familias.

Sin embargo, en la llamada marcha “¡Unidad y reforma migratoria ahora!”, los activistas locales saldrán a advertir también que las amenazas del candidato a la presidencia Donald Trump contra la comunidad inmigrante y políticos republicanos que lo apoyan, están afectando a muchos de no levantar un grito de guerra por la igualdad.

“Este año estamos convocando a la gente a celebrar, marchar y manifestarse el 1 de mayo bajo el lema “Unidad y reforma migratoria ahora”, afirmó Mike González, presidente de la organización comunitaria Los 32 Por México con sede en Santa Ana, uno de los organizadores del evento de este año.

“A la luz de los crueles e incesantes ataques racistas del expresidente Donald Trump contra los trabajadores, los inmigrantes, la educación pública y otras comunidades, todos debemos reconocer que el momento de resistir es ahora”, concluyó González.

Antes de las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos, el ex presidente y candidato presidencial republicano, Donald Trump, dijo recientemente en una campaña en Nevada que muchas personas abandonarán el país si es reelegido.

“Los drogadictos, los criminales, los miembros de pandillas y los terroristas están ingresando a nuestro país a niveles récord, nunca hemos visto algo así, están tomando el control de nuestras ciudades”, dijo.

Añadió que tan pronto como gane la elección, el impulso de su victoria “comenzará inmediatamente a detener a las hordas de inmigrantes ilegales que están cruzando la frontera por cientos de miles”.

Trump buscará movilizar a los agentes de ICE, junto con el FBI, la Administración de Control de Drogas, fiscales federales, la Guardia Nacional e incluso oficiales de la ley estatales y locales, para llevar a cabo deportaciones de inmigrantes indocumentados.

Parte de la motivación para el tema del Primero de Mayo de este año, está también relacionada con la creciente retórica racista antiinmigrante proveniente de estados gobernados por republicanos, dicen activistas.

El año pasado, el gobernador de Florida, Ron De-Santis, promulgó la ley SB-1718, la cual prohíbe y declara ilegal que alguien contrate, reclute, o emplee a un inmigrante con estatus irregular. Al igual, la ley establece cinco años de prisión y multas de hasta 5,000 dólares para las personas que utilicen documentos falsos o de alguien más para conseguir un empleo.

En otro giro similar, el gobernador de Texas, Greg Abbot, emuló lo que hizo su cohorte en Florida al firmar otra ley cruel y antiinmigrante, la SB-4, que permitiría a la policía local y estatal arrestar y procesar a inmigrantes indocumentados.

Por ahora los fallos judiciales han impedido que Texas la aplique, pero bajo esta ley si esas personas son declaradas culpables, los castigos pueden variar desde delitos menores hasta delitos graves. Pueden acarrear penas de prisión o multas de hasta 2,000 dólares. Las penas por reingreso ilegal a Texas podrían llegar hasta 20 años de prisión, dependiendo de los antecedentes penales y de inmigración de una persona.

A principios de abril, el gobernadora Kim Reynolds firmó una serie de proyectos de ley, incluida una medida que convierte la inmigración ilegal en un delito estatal en Iowa basándose en la ley de Texas, actualmente impugnada en los tribunales. Los jueces estatales podrán ordenar la deportación de inmigrantes indocumentados, y las agencias estatales y las fuerzas del orden tendrán la capacidad de transportar a los inmigrantes a los puertos de entrada de los EE. UU., para garantizar que salgan del país, con posibles cargos por delitos graves por no cumplir con una orden de dejar.

Asimismo, los republicanos de Arizona respaldaron en febrero un trío de propuestas que convertirían en un delito estatal que los inmigrantes crucen la frontera.

Alicia Flores, directora ejecutiva del Centro Comunitario y Juvenil Hank Lacayo, con sede en Condado de Ventura, y cuya organización participa en el movimiento, dijo que tanto los proyectos de ley como las medidas aprobadas son absurdas.

“Estas leyes criminalizan y castigan a los trabajadores indocumentados de una manera no vista desde los arrestos masivos y deportaciones llevados a cabo por la administración de Ike Eisenhower en la década de 1950”, dijo Flores.

“El momento de unirnos, como nunca antes, es ahora. Debemos comprometernos a hacerlo antes de que sea demasiado tarde”, concluyó la activista.

Juan José Gutiérrez, líder de la Coalición de Derechos Plenos para Inmigrantes, dijo que la comunidad inmigrante merece ser tratada con respeto.

“No se puede permitir que nuestra dignidad sea pisoteada bajo el lema presidencial racista de ‘hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande’”, afirmó Gutiérrez.

“Nuestra comunidad es justa. La lucha por una reforma migratoria humana para los trabajadores indocumentados que respetan la ley y pagan impuestos es hoy más necesaria que nunca. Estados Unidos tiene una tradición de nación tolerante y acogedora con los inmigrantes. Ni gobernadores racistas ni fiscales generales estatales crueles pueden hacer retroceder al pueblo estadounidense”, concluyó Gutiérrez.

La encuesta Gallup, de febrero, muestra que los estadounidenses consideran que la inmigración es el problema más importante del país por primera vez desde 2019. La encuesta, realizada del 1 al 20 de febrero, encontró que la proporción de adultos estadounidenses que consideran la “inmigración” como el problema más importante que enfrenta el país saltó al 28%.

Se espera que la comunidad se reuna el 1 de mayo a las 10a.m., en el 2100 E. 4th St., Santa Ana, California 92705.