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Rusia anunció el cierre de su misión humanitaria en Oleshki, una ciudad del sur de Ucrania bajo control de las fuerzas rusas desde 2022. La intervención permitió evacuar a parte de la población civil y distribuir asistencia entre los vecinos que decidieron quedarse.

La defensora del pueblo rusa, Yana Lantrátova, comunicó el final del operativo a través de sus redes sociales. «Concluimos nuestra misión humanitaria en Oleshki. Ahora ya nos encontramos en Armiansk», señaló en referencia a esa localidad de la península de Crimea.

Una operación coordinada durante una tregua

La misión se llevó adelante en el marco de un alto el fuego localizado acordado por Rusia y Ucrania para facilitar el ingreso de ayuda y la salida de civiles. La coordinación estuvo a cargo de los defensores del pueblo de ambos países, Yana Lantrátova y Dmitró Lubinets, respectivamente, con participación de Estados Unidos.

Para la evacuación se dispusieron 25 autobuses, con capacidad para unas 750 personas, además de nueve ambulancias y equipos sanitarios para asistir a quienes tenían dificultades para trasladarse. También se anunció la distribución de varias decenas de toneladas de alimentos, productos de higiene, combustible para generadores y otros artículos esenciales.

Los habitantes podían optar por trasladarse a zonas bajo control ruso o ucraniano, o permanecer en la ciudad. La operación se desarrolló en un contexto de fuertes dificultades para acceder a alimentos y medicamentos, agravadas por los combates y los riesgos asociados a las minas.

El cierre anunciado por Moscú marca el final de su participación en esta etapa de la asistencia en Oleshki, aunque la situación de la población civil continúa condicionada por la guerra.