Un nuevo parque solar fotovoltaico donado por China fue inaugurado este viernes en el municipio de Santo Domingo, en la central provincia cubana de Villa Clara.

La ceremonia oficial de entrega de la instalación estuvo presidida por el vice primer ministro cubano, Ramiro Valdés Menéndez, y el embajador de China en Cuba, Ma Hui.

El Parque Solar Fotovoltaico «La Criolla», situado en un asentamiento homónimo, a unos 300 kilómetros al este de La Habana, consta de 8.480 paneles solares con una potencia instalada de 4,4 MW, capaces de generar, aproximadamente, 20 MWh diarios, en dependencia de las radiaciones solares, lo que equivaldría a ahorrar 1.830 toneladas de combustible al año.

«La Criolla» se suma a otros dos parques fotovoltaicos donados por el Gobierno chino, ubicados en Morón (Ciego de Ávila) y Miramar (Holguín).

Juntos, estos tres parques generan 12 MW de energía y ya están sincronizados al Sistema Eléctrico Nacional.

Durante la ceremonia de inauguración, el embajador chino destacó que el proyecto constituye uno de los «importantes resultados» alcanzados mediante la cooperación entre China y Cuba dentro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

«La cooperación energética chino-cubana siempre ha sido una parte relevante de las relaciones económicas y comerciales bilaterales», aseguró Ma.

El diplomático agradeció el esfuerzo realizado por técnicos de ambos países, quienes después del arribo de los equipos a Cuba a principios de este año, mantuvieron una estrecha colaboración, superando desafíos tales como las altas temperaturas y el intenso calor.

«Como resultado, los tres parques pudieron terminar la instalación y realizar la sincronización a la red nacional antes de la llegada de la temporada alta de consumo energético», dijo.

Ma reiteró que su país está dispuesto a continuar realizando contribuciones a la transformación energética en Cuba.

«La parte china seguirá apoyando firmemente a la parte cubana en el camino del desarrollo verde, sostenible y con bajas emisiones de carbono», manifestó el embajador, al tiempo que resaltó las potencialidades geográficas y climatológicas con que cuenta la nación caribeña para desarrollar las energías limpias.

Recordó que el Gobierno chino donó hace algunos meses 5.000 sistemas domésticos de generación de energía solar fotovoltaica a hogares ubicados en zonas rurales de Cuba.

Por su parte, Déborah Rivas, viceministra de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, agradeció al Gobierno chino en nombre del pueblo de Cuba por las acciones de cooperación internacional para el desarrollo de proyectos de fuentes renovables de energía «que permiten el cambio de nuestra matriz energética y la protección al medio ambiente».

Rivas explicó que este hito marca el inicio de una ofensiva de inversiones destinada a agregar 1.000 MW a la matriz energética cubana, al tiempo que se busca reducir el consumo de combustibles en la generación eléctrica.

«Estos tres nuevos parques aportarán una generación de 19,2 GWh anualmente, equivalentes a 5.000 toneladas anuales de combustible dejadas de usar y un promedio anual de 16.000 toneladas de CO2 que se dejarán de emitir a la atmósfera», resaltó la funcionaria.

A su vez, subrayó que, por la importancia del proyecto, el Gobierno de Cuba le dio la máxima atención a la ejecución de estas inversiones y en un período de cuatro meses se realizó la construcción civil, el montaje de las estructuras y paneles fotovoltaicos, la instalación de las interconexiones eléctricas con la automática y la puesta en marcha.

Trabajadores y técnicos chinos y cubanos fueron reconocidos por su trabajo en el montaje y puesta en marcha del parque solar como parte de la ceremonia de inauguración.

«Estamos dispuestos a estimular aún más el crecimiento económico y garantizar la seguridad nacional de energía, con el fin de promover la cooperación energética bilateral de beneficio mutuo y el desarrollo común», concluyó el embajador chino, quien recorrió el parque solar acompañado por autoridades de la isla caribeña.