Bruselas.- La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, confirmó este lunes que Ucrania recibirá 1.000 millones de euros más, procedentes del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP), para invertir en compras conjuntas de defensa, especialmente aérea.
A su llegada a un Consejo de ministros comunitarios de Defensa, Kallas celebró el reciente desbloqueo de 6.600 millones de euros del FEAP para Kiev, cuyo desembolso había vetado durante años el anterior gobierno de Hungría, y señaló que de ese montante, 1.000 millones se dedicarán a compras militares conjuntas con Ucrania.
El grueso del paquete, en cualquier caso, servirá para reembolsar a los países que enviaron ayuda a Kiev para defenderse de Rusia, aunque Kallas dijo que muchos de los países «ya han declarado que lo destinarán a Ucrania».
Ucrania necesita más defensa aérea
«Se han producido nuevos ataques contra la población civil. Por lo tanto, Ucrania necesita con urgencia sistemas de defensa aérea. Volvemos a hacer este llamamiento para que quienes dispongan de ellos en sus existencias consideren cómo pueden entregárselos a Ucrania, de modo que los misiles Patriot que se fabriquen posteriormente repongan sus existencias», defendió.
La política estonia reconoció que están preocupados porque «todo el mundo necesita más defensa aérea».
«Si miramos a Oriente Medio, si miramos a Ucrania, queda muy claro que todo el mundo necesita más, y no disponemos de eso en las reservas. Algunos países sí lo tienen. Por eso también se ha hecho un llamamiento a utilizar ahora esas reservas y producir más adelante«, explicó.
En ese contexto, acogió positivamente que se estén concediendo licencias para que los componentes necesarios puedan producirse en otros lugares: «Creo que esto es extremadamente importante porque la necesidad de defensa aérea es muy elevada», comentó.
Más presión sobre Rusia
Preguntada por el reciente acuerdo entre los Estados miembros para sacar de la lista de sancionados rusos a dos oligarcas, Kallas admitió que «es lamentable que se haya tomado esa decisión».
Sin embargo, pidió centrarse «realmente en el lado positivo, que es que 2.998 personas sancionadas lo estarán durante tres años», en referencia a que se ha extendido de seis meses a tres años el periodo para volver a renovar las sanciones selectivas.
En cualquier caso, dijo que hay que «aumentar más la presión» y, en ese sentido, recordó que están trabajando para ampliar la lista negra e incluir a personas relacionadas con el complejo militar-industrial y con las finanzas de Rusia, «porque queremos que esta guerra termine».
Advirtió, no obstante, de que tienen que analizar con cuidado «si se trata de casos sólidos que podamos defender ante los tribunales en caso de que sean objeto de escrutinio», por lo que la confección del listado lleva tiempo.