Futuro del T-MEC: Trump marca diferencias regionales

Miami.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que mantiene una buena relación con México, aunque volvió a cuestionar con dureza a Canadá al referirse al futuro del T-MEC, el acuerdo comercial que vincula a los tres países de Norteamérica.

Durante una conferencia de prensa en Dublín, el mandatario respondió a una pregunta sobre la posibilidad de que Washington abandone el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Trump evitó anticipar una decisión sobre el pacto, pero diferenció el vínculo que mantiene con cada uno de sus socios comerciales.

“Vamos a tener una gran relación con México. Realmente tenemos una buena relación con Canadá, pero Canadá ha estafado a Estados Unidos por 50 años”, sostuvo el presidente estadounidense al ser consultado por la continuidad del acuerdo.

Trump endurece sus críticas contra Canadá

En sus declaraciones, Trump aseguró que Estados Unidos no necesita los productos canadienses y acusó a Ottawa de haberse aprovechado de los agricultores estadounidenses. También afirmó que el Gobierno canadiense busca alcanzar un acuerdo con Washington con urgencia.

El presidente comparó el interés de Canadá por negociar con el de Irán, una referencia que utilizó para remarcar, en tono irónico, la presión que atribuye al Gobierno canadiense. Según Trump, Ottawa todavía no estaría preparado para alcanzar un nuevo entendimiento, aunque consideró posible que las partes lleguen a un pacto próximamente.

El planteo se produjo pocos días después de que el mandatario estadounidense realizara comentarios despectivos sobre México. En esa ocasión, había dicho que el país vecino no tenía demasiado para ofrecer, aunque aclaró que no pretendía interrumpir la relación comercial debido a su buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Contactos entre Washington y Ciudad de México

La semana pasada, Sheinbaum mantuvo una conversación virtual con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick. El Gobierno mexicano describió el encuentro como cordial y útil para avanzar en las negociaciones comerciales entre ambos países.

El panorama con Canadá es más tenso. A comienzos de la semana entraron en vigor nuevos aranceles de represalia aplicados por Ottawa sobre productos estadounidenses, en respuesta a las medidas dispuestas por Washington. La Casa Blanca contestó con restricciones adicionales para bienes canadienses.

Trump reclamó que Canadá elimine los gravámenes que, según afirmó, alcanzan hasta el 400 % para algunos productos agrícolas estadounidenses. El mandatario sostuvo que una reducción de esas barreras podría facilitar un acuerdo bilateral, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la relación comercial norteamericana.