Lima.- La derechista Keiko Fujimori, ganadora de las elecciones presidenciales, logró romper la ‘teoría del panetón’, esa que sus detractores hicieron popular en Perú, y que decía que perdería en unos comicios hasta con un panetón, el popular pan dulce de origen italiano muy popular en el país, o en su lugar con cualquier otro objeto inanimado.
La líder del partido fujimorista Fuerza Popular, que venía de perder en segunda vuelta las tres elecciones anteriores (2011, 2016 y 2021), rompió en esta ocasión el paradigma de derrota en que se le había encasillado durante los últimos quince años gracias a un exiguo triunfo sobre el izquierdista Roberto Sánchez.
Fujimori será presidenta por un estrecho margen de apenas 40.000 votos sobre Sánchez, una diferencia casi idéntica a las dos elecciones previas que le privaron de llegar al Palacio de Gobierno de Lima frente a Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2016), con quien se reforzó la idea de que cualquiera podía ganarle.
Las tres derrotas consecutivas y los procesos abiertos contra ella en el fuero judicial habían instalado esa idea de que sería imposible que la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) alcanzara la Presidencia como su padre.
Líderes de opinión de la derecha peruana abogaban por concentrar el voto en el ultraderechista Rafael López Aliaga, quien denunció sin pruebas un supuesto fraude en la primera vuelta tras quedarse a unos 21.000 votos de pasar a la siguiente ronda contra Fujimori y culpó a las autoridades electorales de ponerle a ella como contendiente al «panetón rojo».