Nuevas estadísticas del FBI muestran que los delitos violentos en general en Estados Unidos disminuyeron nuevamente el año pasado, lo que mantiene una tendencia a la baja después del repunte registrado durante la pandemia.

Los asesinatos descendieron un 13% en los tres últimos meses de 2023 en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos del FBI publicados esta semana. Los delitos violentos en general descendieron un 6%.

Los delitos contra la propiedad también bajaron un 3% en el conjunto del país, aunque en el noreste y en las ciudades de más de 1 millón de habitantes aumentaron aproximadamente en la misma proporción.

El informe trimestral publicado el martes se basa en los datos enviados al FBI por cerca del 80% de las agencias policiales del país. Se espera que los datos finales detallados para 2023 se publiquen en otoño.

El presidente Joe Biden dijo que la caída en la tasa de homicidios fue una de las más pronunciadas en la historia del país. El Plan de Rescate Estadounidense de 1,9 billones de dólares, aprobado en 2021 por un Congreso liderado por los demócratas y firmado por Biden, permitió a ciudades y estados invertir 15.000 millones de dólares en seguridad pública, dijo.

El secretario de Justicia, Merrick Garland, calificó los datos de alentadores y alabó los esfuerzos de las agencias del orden para combatir las pandillas, las armas ilegales y otros problemas.

El informe del FBI coincidió con los hallazgos del Consejo de Justicia Penal, un organismo no partidista, que descubrió que los homicidios habían descendido 10% en promedio en un estudio de 32 ciudades con respecto al año anterior, aunque descubrió que la delincuencia violenta seguía siendo mayor que antes de la pandemia de coronavirus en muchas urbes.

Los asesinatos registraron un aumento del 29% en 2020, el mayor incremento en un año desde que el FBI empezó a llevar registros. El aumento no tiene una explicación fácil, aunque los expertos señalaron que entre los posibles factores que contribuyeron se encuentran la crisis provocada por la pandemia, la violencia con armas de fuego, la preocupación por la economía y el estrés intenso.

La delincuencia pareció mantenerse estable al año siguiente, aunque una revisión de la recopilación de registros en el FBI significó que muchas grandes ciudades no se incluyeron en el informe de ese año.

Los datos del FBI mostraron que los delitos violentos en Estados Unidos disminuyeron en 2022, acercándose a los niveles anteriores a la pandemia, aunque los delitos contra la propiedad aumentaron ese año.