Cali.- El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este viernes, en su primer discurso como mandatario, un giro en la política de seguridad y lucha contra las drogas, al afirmar que se acabó la vía del diálogo con los grupos armados ilegales.
«Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», afirmó De la Espriella en su discurso de investidura, pronunciado en el Cantón Militar Pichincha, de Cali, mientras los invitados a la ceremonia seguían sus palabras desde la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, donde juró el cargo.
El mandatario, que durante la campaña prometió una política de mano dura contra las organizaciones armadas y criminales, aseveró que «la opción del diálogo está completamente agotada», en referencia a las negociaciones de paz con grupos guerrilleros y bandas criminales de varios de sus antecesores.
«El Estado históricamente fue suficientemente noble. El Estado bajo el régimen que ha terminado fue suficientemente cómplice. En la hora del tigre será contundente y frentero contra el crimen», continuó en su discurso frente a un centenar de uniformados.
Regreso de la fumigación contra cultivos ilícitos
En esa línea, De la Espriella aseguró que durante su mandato volverán las fumigaciones contra los cultivos ilícitos y defendió el uso de herbicidas que, según dijo, no afectarán la salud humana ni el medioambiente.
«Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la Honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente», dijo, e insistió en que «la coca ha traído muerte, corrupción y destrucción» y ha destrozado las selvas, desplazado a los campesinos y ha sido «el combustible para el narcoterrorismo» en Colombia.
Según el más reciente informe publicado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Colombia registraba al cierre de 2024 unas 261.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca, un 3,5 % más que las sembradas en 2023.
«Reafirmo mi intención de derrotar sin tregua al narcoterrorismo, organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia. Los invito a todos a que nos constituyamos en permanentes defensores de la patria, porque ha llegado la hora de la recuperación total de la seguridad y de la libertad», añadió.
El nuevo presidente también afirmó que su Gobierno construirá «megacárceles» destinadas a quienes representen una mayor amenaza para la seguridad de los colombianos y advirtió a los integrantes de las bandas criminales y del narcoterrorismo que tendrán dos caminos: «someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su fuerza pública».