Nuseirat/Jan Yunis (Franja de Gaza).- El curso escolar en Gaza comenzará este sábado en medio de una profunda crisis educativa, con decenas de miles de niños que regresan a clases después de tres años de guerra y desplazamientos constantes.
La destrucción de los centros educativos obligó a las autoridades a recurrir a tiendas de campaña como aulas provisionales. En la Gobernación Central, considerada una de las zonas menos afectadas, 13 de las 30 escuelas quedaron completamente destruidas, mientras que cerca del 85 % de los establecimientos de la Franja sufrió algún tipo de daño.
Tiendas de campaña para reemplazar las aulas
Las altas temperaturas dentro de las carpas llevaron al Ministerio de Educación palestino a posponer el comienzo del periodo lectivo. Los estudiantes deberán recibir las clases sentados sobre colchonetas, sin mesas ni sillas y en espacios reducidos que no fueron diseñados para la enseñanza.
Docentes y responsables educativos intentan compensar el importante retraso acumulado con actividades de apoyo y programas educativos y recreativos. Sin embargo, reconocen que las condiciones actuales están muy lejos de las que necesitan los alumnos para aprender con normalidad.
Para muchos estudiantes, la interrupción de las clases tuvo consecuencias especialmente graves. Niños y adolescentes pasaron años trasladándose de un lugar a otro junto con sus familias, sin un sitio estable donde estudiar. Algunos alumnos del último curso de secundaria aseguran que no comprenden contenidos básicos de materias como inglés y matemáticas y temen que sus proyectos de vida queden truncados.
El costo de volver a estudiar
El regreso a las aulas también representa una carga económica para las familias. En los mercados de Jan Yunis, comerciantes y compradores describen fuertes aumentos en los precios de mochilas, ropa y cuadernos, mientras los ingresos de los hogares se redujeron debido a la guerra.
Una mochila que antes costaba alrededor de 10 séqueles ahora puede alcanzar los 80. Los cuadernos y las prendas escolares también registraron incrementos considerables, lo que dificulta que los padres puedan equipar a sus hijos para el nuevo año académico.
El conflicto iniciado en octubre de 2023 dejó miles de menores muertos o heridos, según las autoridades sanitarias gazatíes, y dañó buena parte de la infraestructura educativa. La apertura de las aulas provisionales busca ofrecer una oportunidad de aprendizaje, aunque las familias y los maestros advierten que la educación seguirá condicionada por la inseguridad, la falta de recursos y la precariedad de los refugios.