Washington.- Estados Unidos redirigirá ayuda militar por un valor de 52 millones de dólares hacia Panamá, Perú, Ecuador y Colombia, en una decisión que modifica partidas destinadas inicialmente a países de Europa y Oriente Medio. La medida fue comunicada al Congreso por el Departamento de Estado y beneficia a gobiernos considerados aliados de la Administración de Donald Trump.
Los recursos forman parte del programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF), mediante el cual Washington apoya la adquisición de equipamiento y servicios de defensa por parte de otros países. Según un representante del Departamento de Estado, los fondos habían sido asignados originalmente a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak.
Seguridad regional y lucha contra el narcotráfico
El Gobierno estadounidense sostiene que el traslado de estos recursos permitirá reforzar las capacidades de los cuatro países latinoamericanos para enfrentar el llamado narcoterrorismo. También vincula la decisión con la protección del Canal de Panamá y con una estrategia destinada a reducir la dependencia militar de sus socios respecto de países que Washington considera adversarios.
La decisión se conoció pocos días después de una gira del secretario de Estado, Marco Rubio, por Colombia, Ecuador y Perú. Esos tres países, junto con Panamá, aceptaron incorporarse al marco operativo de la Alianza de las Américas, una iniciativa impulsada por Trump para coordinar la lucha contra el crimen organizado en Latinoamérica.
El esquema contempla, en principio, la posibilidad de realizar operaciones militares conjuntas dentro de los territorios de los países participantes. La cooperación anunciada amplía el vínculo de seguridad entre Washington y los gobiernos latinoamericanos, aunque también puede generar debate sobre el alcance de la presencia militar estadounidense en la región.
Menor respaldo para socios europeos
El desvío de fondos se suma a una serie de decisiones que han reducido el apoyo militar de Estados Unidos a algunos países europeos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025. El presidente ha cuestionado en reiteradas ocasiones el nivel de inversión en defensa de los integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
El Departamento de Estado defendió la modificación como parte de la Estrategia de Seguridad Nacional del Gobierno. Además, recordó que durante la última década cerca del 80 % del programa de Financiamiento Militar Extranjero fue destinado a Oriente Medio. La nueva distribución coloca a Latinoamérica en una posición más relevante dentro de las prioridades de seguridad de Washington.