Washington.- El viaje de Pezeshkian a Nueva York fue autorizado por la Administración de Donald Trump, que permitirá al presidente iraní encabezar la delegación de su país durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas. La visita se concretará en un contexto de fuerte tensión entre Washington y Teherán, enfrentados en una guerra que lleva más de seis meses.
Un portavoz del Departamento de Estado confirmó que la delegación principal iraní podrá participar en la Semana de Alto Nivel de la ONU. La decisión responde a las obligaciones de Estados Unidos como país anfitrión de la organización internacional y habilita la entrada de los representantes diplomáticos acreditados ante Naciones Unidas.
La delegación será más reducida que la que acompañó a Pezeshkian el año pasado. En aquella ocasión, Estados Unidos negó visados a varios integrantes del equipo de prensa que buscaba viajar junto al mandatario iraní.
Restricciones para la delegación iraní
Los representantes de Irán estarán sujetos a limitaciones durante su permanencia en Nueva York, similares a las aplicadas en 2025. Entre ellas figura la prohibición de adquirir productos de lujo, una medida que forma parte de las condiciones impuestas a las delegaciones iraníes durante sus visitas oficiales.
Está previsto que Pezeshkian pronuncie su discurso ante la Asamblea General el próximo miércoles. Sin embargo, el viaje estuvo rodeado de incertidumbre hasta los últimos días, debido a que Teherán había señalado que el presidente todavía no contaba con el visado necesario para ingresar en territorio estadounidense.
La autorización llega luego de varios intentos fallidos de avanzar hacia un acuerdo de paz. La ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán no logró, según el escenario descrito, desplazar al régimen de los ayatolás, mientras persisten las diferencias entre las partes.
Aunque Washington y Teherán no mantienen relaciones diplomáticas oficiales, Irán cuenta con diplomáticos acreditados ante la ONU. El Acuerdo de Sede de Naciones Unidas obliga al país anfitrión a facilitar la entrada y la permanencia de los representantes que participan en las actividades oficiales del organismo.
Las restricciones estadounidenses también quedaron expuestas durante el Mundial de fútbol celebrado este verano. La selección iraní debió concentrarse en Tijuana, México, y solo pudo ingresar a Estados Unidos para disputar los partidos correspondientes.