Washington.- Las deportaciones de Trump continuarán pese a las críticas de la congresista republicana María Elvira Salazar, según advirtió el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. La dependencia defendió la aplicación de las leyes migratorias y descartó cualquier posibilidad de amnistía para las personas en situación irregular.
La respuesta oficial se produjo después de que Salazar cuestionara públicamente la estrategia migratoria del Gobierno. La legisladora por Florida afirmó que algunas medidas de control y los operativos de deportación habían ido demasiado lejos, en un mensaje difundido en inglés y español como parte de su campaña política.
El Gobierno rechaza cambios en la política migratoria
En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas están haciendo cumplir las leyes aprobadas por el Congreso. La institución remarcó que esa tarea se mantendrá bajo la dirección del presidente Donald Trump.
La dependencia también señaló que no habrá amnistía para los inmigrantes indocumentados. Con esa posición, el Gobierno ratificó su intención de continuar con la campaña de deportaciones masivas que Trump prometió durante su regreso a la Casa Blanca.
El tono de la respuesta marcó una diferencia pública entre la Administración y una legisladora del mismo Partido Republicano. Salazar ha respaldado políticas conservadoras, pero en esta ocasión pidió revisar el impacto de las acciones migratorias y advirtió sobre las consecuencias que pueden tener entre los votantes hispanos.
El mensaje de María Elvira Salazar
En el video, la congresista se dirigió directamente al presidente y sostuvo que los hispanos que contribuyeron a su llegada a la Casa Blanca ahora se sienten traicionados. También le pidió prestar atención a las recomendaciones de sus asesores en materia de inmigración.
Salazar aclaró que su propuesta no consiste en conceder una amnistía. En cambio, planteó que el Gobierno debería buscar una solución que permita a los migrantes llevar una vida digna en Estados Unidos. Su mensaje fue presentado como un llamado a modificar el rumbo sin abandonar el control de las fronteras.
La disputa ocurre mientras la política migratoria ocupa un lugar central en el debate estadounidense. La Casa Blanca insiste en priorizar la expulsión de quienes considera que permanecen ilegalmente en el país, mientras algunos legisladores republicanos advierten que las redadas y deportaciones pueden generar costos políticos y sociales.
Por ahora, el Departamento de Seguridad Nacional no mostró señales de retroceder. Su respuesta dejó claro que la Administración mantendrá los procedimientos de expulsión, incluso frente a las objeciones de figuras republicanas como Salazar.