Buenos Aires.- La base naval en Ushuaia que Argentina proyecta construir cerca de las islas Malvinas comenzaría a levantarse el 2 de enero, según anunció el ministro de Defensa, Carlos Presti. El proyecto busca fortalecer la presencia del país en el Atlántico sur y mejorar la conexión logística con la Antártida.

El Gobierno argentino prevé convocar entre cinco y seis licitaciones públicas para poner en marcha las obras. La instalación estará ubicada en la capital de Tierra del Fuego, a unos 700 kilómetros del archipiélago cuya soberanía reclama Argentina y que actualmente es administrado por el Reino Unido.

Una instalación con funciones militares y logísticas

Presti explicó que la futura base pertenecerá a la Armada argentina y contará con submarinos, unidades de infantería de marina y aviación naval. El ministro destacó que el emplazamiento permitirá “posicionar y proyectar” al país en el Atlántico sur, además de ampliar sus capacidades operativas en una zona considerada estratégica.

El funcionario visitó el viernes el lugar previsto para la construcción y señaló que el complejo también funcionará como un polo logístico destinado a facilitar las operaciones hacia la Antártida. Argentina mantiene allí siete bases permanentes y seis temporales, por lo que Ushuaia constituye uno de los principales puntos de apoyo para las actividades nacionales en el continente blanco.

Un proyecto reactivado por el Gobierno

La iniciativa había sido anunciada en 2022, durante la administración de Alberto Fernández, pero quedó paralizada después de que Javier Milei asumiera la Presidencia a finales de 2023 y aplicara un fuerte ajuste del gasto público. El actual Gobierno decidió reactivar el plan en el marco de una política orientada a reforzar la presencia argentina en el extremo sur.

Milei comunicó el relanzamiento del proyecto el pasado 3 de agosto, durante un mensaje emitido por cadena nacional. En esa ocasión, también presentó medidas contra empresas petroleras que operan en las Malvinas con licencias otorgadas por el Gobierno de las islas, permisos que Argentina considera ilegales.

La construcción cuenta con el respaldo del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, quien pertenece a la oposición. Aunque mantiene diferencias políticas e ideológicas con el Gobierno nacional, el mandatario provincial expresó su apoyo a la obra y sostuvo que existe coincidencia en la necesidad de llevarla adelante. La provincia considera a las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur como parte de su territorio.