

Bangkok.- Algunas de las principales navieras de Asia-Pacífico anunciaron este lunes la interrupción o la reorganización de sus actividades en el estrecho de Ormuz, crucial para el comercio energético global, ante la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
La naviera estatal china Cosco Shipping aseguró que está reorganizando la navegación de sus buques en el golfo Pérsico, después de que la Guardia Revolucionaria iraní advirtiera el domingo de que el tránsito marítimo por en la zona «ya no es seguro», en plena expansión del conflicto en Oriente Medio tras el ataque conjunto de EE. UU. e Israel contra Irán el sábado.
En un aviso a clientes fechado el 1 de marzo, la compañía señaló que las embarcaciones que ya han entrado en el Golfo, una vez completadas sus operaciones «cuando sea seguro hacerlo», han sido instruidas para dirigirse a aguas seguras y permanecer fondeadas o a la deriva.
La disrupción del tránsito sitúa a China, mayor importador mundial de petróleo, ante un riesgo energético por su dependencia de los combustibles fósiles y su exposición a una vía por la que pasa una quinta parte del crudo mundial.
En este sentido, la portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, afirmó hoy en una rueda de prensa en Pekín que Ormuz es un «canal internacional importante para el comercio de bienes y energía» y sostuvo que preservar su seguridad responde a los «intereses comunes de la comunidad internacional».
Mao subrayó hoy que los ataques iniciados por EE. UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero «no contaron con autorización del Consejo de Seguridad» de la ONU y «violan el derecho internacional», al tiempo que pidió evitar una mayor escalada.
Suspensión de las principales navieras japonesas
La advertencia iraní y la escalada del conflicto también provocaron la suspensión o el desvío de rutas de algunas de las grandes navieras japonesas como Mitsui O.S.K. Lines, Nippon Yusen, Kawasaki Kisen y ONE.
En el caso de Mitsui O.S.K. Lines, la naviera aseguró que las autoridades iraníes han prohibido el tránsito por el estrecho de Ormuz, según informó hoy el medio nipón Nikkei.
La empresa japonesa de transporte ONE (Ocean Network Express), con sede en Singapur, suspendió este lunes temporalmente su actividad «hacia y desde» el Golfo Pérsico, «ante la rápida evolución de la situación de seguridad en Oriente Medio», señaló en un comunicado.
Según la cadena de televisión pública NHK, Tokio importa un 90 % de su petróleo desde Oriente Medio, y muchos cargueros utilizan el estrecho de Ormuz para transportarlo.
Asimismo, Corea del Sur afirmó este lunes estar trabajando para garantizar la seguridad de sus buques que navegan en el golfo Pérsico, pese a que una embarcación de la naviera coreana Hyundai Mechant Marine (HMM) atravesara la zona la víspera y continuara sus operaciones sin incidentes.
Según datos de la Asociación de Comercio Internacional del país, Seúl importa el 70,7 % de su petróleo crudo y el 20,4 % de su gas natural licuado (GNL) de Oriente Medio, por lo que se teme que un cierre en el estrecho de Ormuz impacte duramente a Corea del Sur.
Por su parte, la taiwanesa Yang Ming también informó sobre el cese de su actividad en la región, «lo que podría provocar retrasos en los horarios o cambios de ruta», expuso en su página web.
Preocupación por el precio del petróleo
Por el estrecho de Ormuz, entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, transita alrededor del 20 % del petróleo y una parte relevante del gas natural licuado (GNL) que se comercia por mar, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y la ONU.
El petróleo brent se disparó este lunes un 8 %, hasta los 78,22 dólares por barril, tras el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, uno de los principales productores de crudo de la OPEP+, y que asimismo controla el estrecho de Ormuz, vía clave del tráfico petrolero y comercial en la región.
Alrededor del 84 % del crudo y condensado y el 83 % del GNL que atravesaron Ormuz en 2024 tuvieron como destino mercados asiáticos, entre ellos China, India y Japón, de acuerdo con la EIA.