La Habana.- Cuba tendrá prolongados cortes eléctricos en todo el país este lunes, apagones que desconectarán a la vez cerca del 64 % de la isla en el momento de mayor demanda energética, un máximo histórico según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU desde enero ha elevado los apagones, paralizando por completo la economía y disparando el malestar social.
Desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, el mayor apagón se había registrado este 30 de enero, cuando el máximo corte de la jornada dejó simultáneamente sin corriente al 63 % del país.
Los cortes de 20 horas diarias se han generalizado
No obstante, los cortes de 20 horas diarias se han generalizado en amplias zonas del país.
El Gobierno ha puesto en marcha un duro paquete de medidas de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo del exterior, ya que la isla apenas produce un tercio de sus necesidades energéticas, pero ese crudo no se puede refinar en la isla.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.185 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.180 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.995 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.025 MW.
Actualmente, ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas continúan fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
Estas afectaciones no están ligadas al bloqueo petrolero de EE.UU. (porque emplean en su mayoría petróleo nacional), sino a las condiciones en las que operan las obsoletas termoeléctricas, que sufren décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones en mantenimiento.
De otro 40 % del mix es responsable la llamada generación distribuida (motores alimentados con diésel y fueloil), que lleva desde enero completamente parada por la falta de combustible, según ha reconocido el Gobierno.
Infrafinanciación e impacto de las sanciones de EE. UU.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959. El Gobierno cubano destaca al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas sociales de los últimos años.