Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la guerra de Irán concluirá “inmediatamente después” de las elecciones legislativas estadounidenses, previstas para el próximo 3 de noviembre. El mandatario sostuvo que Teherán ya no tendría capacidad para prolongar el enfrentamiento.
Trump realizó estas declaraciones antes de abordar el avión presidencial con destino a Texas, donde el Partido Republicano celebra una convención preparatoria para los comicios. Sus palabras vincularon directamente la continuidad del conflicto con el escenario político interno de Estados Unidos.
El impacto de la guerra en los precios
El presidente también pronosticó una fuerte caída del precio de la gasolina una vez que terminen las hostilidades. Según explicó, el combustible, que actualmente supera los cuatro dólares por galón, podría bajar incluso por debajo de los dos dólares cuando se normalice la situación.
La guerra comenzó el pasado 28 de febrero con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y ya lleva más de seis meses. Sin embargo, el conflicto no logró alcanzar el objetivo declarado de provocar la caída del régimen de los ayatolás.
Uno de los principales puntos de tensión es el estrecho de Ormuz, cuya interrupción ha afectado el tránsito energético y contribuido al encarecimiento de los combustibles. El aumento de los precios amenaza con perjudicar a los republicanos en las elecciones de medio mandato, en las que se renovará el Congreso.
Advertencias sobre las elecciones y el programa nuclear
Trump acusó a Irán de intentar influir en los comicios estadounidenses para favorecer la elección de legisladores que le permitan avanzar hacia la obtención de un arma nuclear. El mandatario advirtió que esa posibilidad generaría graves consecuencias para la seguridad internacional.
A pesar de sus declaraciones sobre un eventual cierre de la guerra, Trump reconoció que podría abrirse una nueva negociación con Teherán para alcanzar un acuerdo nuclear. No obstante, aclaró que en este momento su Gobierno no está impulsando conversaciones con ese objetivo.
Desde el comienzo del enfrentamiento, Washington y Teherán mantuvieron varias rondas de diálogo destinadas a establecer un pacto nuclear, poner fin a las operaciones militares y permitir la reapertura del estrecho de Ormuz. En junio, ambos países llegaron a firmar un memorando de entendimiento.
El acuerdo, sin embargo, no consiguió consolidar una tregua duradera. Los altos el fuego fueron quebrados y continuaron los intercambios de ataques en el golfo Pérsico, mientras crece la presión política y económica sobre la Casa Blanca a pocas semanas de las elecciones legislativas.