Washington/Pekín.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso este jueves un arancel del 100 % a determinados drones y componentes considerados sensibles para la seguridad nacional, una medida que afecta a China, principal potencia mundial del sector y proveedor clave del mercado estadounidense.
Entre los productos afectados figuran aeronaves no tripuladas de más de 25 kilos de peso máximo al despegue y modelos equipados con capacidad de detección térmica.
La medida, anunciada por la Casa Blanca, también contempla un gravamen del 25 % para determinados drones más pequeños que no cuentan con esas capacidades y para otros componentes.
En el caso de productos procedentes de la Unión Europea, Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza y Taiwán se aplicará un arancel del 15 %, mientras que los procedentes del Reino Unido tendrán uno del 10 %, siempre que cumplan los requisitos de origen establecidos por Washington.
Los nuevos aranceles entrarán en vigor 21 días después de la firma de la proclamación, aunque los correspondientes a componentes que no sean considerados especialmente sensibles comenzarán a aplicarse 180 días después.
La Casa Blanca señaló que la medida busca reducir la dependencia estadounidense de proveedores extranjeros para componentes críticos de los sistemas aéreos no tripulados y fortalecer la producción nacional.
La Administración Trump justificó la decisión por el creciente papel de los drones en los conflictos armados modernos y por los riesgos de seguridad y ciberseguridad derivados de las cadenas de suministro extranjeras.
El Gobierno también autorizó al secretario de Comercio a establecer un programa de incentivos para empresas que realicen nuevas inversiones en la fabricación de drones y sus componentes dentro de Estados Unidos.
China, centro de la cadena global
China ocupa una posición dominante en el mercado mundial de drones civiles gracias a fabricantes como DJI, líder global del sector, y considera esta industria estratégica tanto por sus aplicaciones comerciales como por su potencial uso militar y tecnológico.
Según datos recopilados por la prensa local, China exportó en 2025 unos 4,95 millones de drones, un 32,9 % más que el año anterior, por un valor de 22.300 millones de yuanes (unos 3.100 millones de dólares), lo que supuso un aumento interanual del 45 %.
Estados Unidos fue ese año el mayor destino nacional por volumen para los drones chinos, con 717.200 unidades importadas, y el tercer mercado por valor, con 1.615 millones de yuanes (unos 225 millones de dólares), según las mismas cifras.
Medios chinos señalan que, pese a las restricciones y los recelos de Washington por motivos de seguridad de datos, los drones chinos mantienen una cuota considerable en los segmentos civil y comercial de Estados Unidos, donde se emplean en ámbitos como seguridad pública, bomberos, agricultura o rescates de emergencia.
La disputa se produce además en un momento de restricciones cruzadas. A comienzos de mes, el Ministerio chino de Comercio endureció los controles a la exportación hacia Estados Unidos de drones, componentes clave y tecnologías de doble uso, que desde entonces quedan sujetos a un examen individualizado más riguroso y sin procedimientos simplificados de licencia.
Pekín justificó esa medida por la necesidad de «salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales» y cumplir sus obligaciones internacionales de no proliferación, mientras Washington ha intensificado en los últimos años sus controles sobre tecnologías chinas consideradas sensibles.
El auge del sector en China ha venido además acompañado de crecientes controles internos por seguridad: desde mayo, Pekín prohíbe la venta y alquiler de drones en la capital y limita su introducción por tren, avión, carretera, paquetería, autobús o vehículo privado salvo para aparatos ya registrados.
La disputa sobre los drones entre China y Estados Unidos se suma a otros frentes de la rivalidad tecnológica entre las dos mayores economías del mundo, marcada por restricciones en semiconductores, inteligencia artificial, tierras raras, cadenas de suministro y equipos de posible uso militar.